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Mamá, ¡se me mueve un diente!

Mamá, ¡se me mueve un diente!

Ya puedo decir orgullosa que he escuchado esas palabras: mamá, ¡se me mueve un diente!… y puedo decirte que para mi fueron una mezcla de sensaciones un tanto extraña.

Puede que si no lo has vivido todavía, te parezca una frase un tanto extraña, pero me pasaron un millón de cosas por la cabeza en solo esa frase y espero poder contártelas de la mejor forma posible.

Reconozco que mi hija tiene la virtud de ganarme con una mirada (también es capaz de perderme con la misma facilidad, no todo es de color de rosa nunca) y ese día de verano en la playa, casi no le hizo falta decirme nada. Su cara lo decía todo, una mezcla de emoción y nerviosismo. Su lenguecita tocando todo el rato el paleto izquierdo y entonces… mamá, ¡se me mueve un diente!

Primera reacción:

Me puse nerviosa, sí, nerviosa…  mi cabeza empezó a dar vueltas, ¿ya? es muy pequeña, todavía no le toca, se hace mayor demasiado pronto. Todo frases totalmente irracionales. La edad para que se caigan los dientes suele ser cerca de cumplir 6 años o en el año de los 6 y Alejandra los había cumplido en junio (esto pasó a principios de agosto), ¿porqué me asustaba? sí, Alejandra se hace mayor y eso es bueno. Tengo que estar con ella en esta nueva etapa, de otra forma, pero también me necesita a su lado.

Segunda reacción:

Emoción! No te puedes imaginar contenta que estaba Alejandra, venga a mover el dientecito. Esa felicidad se contagia y además cuando toqué su diente para ver si se movía mucho o poco, me sentí un poco niña otra vez. Reconozco que soy muy «infantil», no ñoña, infantil, disfruto como la que más de la Navidad y su magia (te lo puede confirmar cualquiera que me conozca, mi día favorito del año es la noche de Reyes, me acuesto todavía nerviosa), soplar una vela en un cumpleaños me parece magia y cuando toqué ese diente… la magia de la llegada del ratoncito volvió.

Tercera reacción:

Miedo… como lo lees. Si llevas algún tiempo siguiéndome por Instagram este trozo de historia ya te lo sabes, pero por si eres nuevo por aquí te lo cuento. Después de unos cuantos saltitos de emoción, tocar el diente 20 veces, mi hija lanzó un dardo en forma de pregunta… mamá, ¿me has traído mi puertecita? what? 😱no hija, no te la traído a la playa, no se te movía ningún diente… pero… mamá ¿y si se me cae aquí el diente? ¿cómo me va a encontrar el ratoncito? Creo que vas entendiendo mi miedo. Nos sentamos y estuvimos hablando, todo fue bien y por suerte solamente quedaban 3 días para volver de la playa. Quedamos en que no tomaría cosas duras y que pararíamos en Madrid a recoger su puerta de camino al pueblo.

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Así lo hicimos, y de camino al pueblo paramos en Madrid, cogimos su puerta y seguimos camino, ella estaba mucho más tranquila, tener la puerta con ella le hacía sentirse más segura. El ratoncito no llegó tampoco mientras que estuvimos en el pueblo, así que volvimos a cargar la puerta en la maleta, pero no para volver a Madrid sino para irnos al siguiente destino de las vacaciones (tampoco hubo suerte allí) y al final la puerta se ha quedado fija en el pueblo (nunca se sabe).

Estamos a mediados de octubre y el diente sigue en su sitio, todavía no se ha caído, cada vez se mueve más (da cosilla tocarlo), le molesta más al comer, pero nada, ni con manzanas ni nada, ese dientecito no se cae.

Aquí en Madrid tiene otra puerta mágica (ventajas de que su mami sea tan amiga del Sr. Pérez) y tiene muchas, muchas ganas de una noche se abra por arte de magia y le cambien un dientecito rebelde por una moneda y un detallito (que tampoco hay que volverse locos, que últimamente se oyen muchas cosas).

Para los niños el simple hecho de que vaya a venir el ratoncito es un hecho mágico, no son los Reyes Magos para traer una lista de cosas 😉. Es una nueva ventana a la magia y a la ilusión (viva su inocencia).

Dentro de poco (o eso espero) tendré que editar este post con el gran momento de la llegada del Sr. Pérez, pero paso a paso…

¿Y tú, tienes alguna historia con su primer diente en movimiento o su caída? Todos crecemos cuando leemos otras experiencias.

Me encantará leerte en comentarios.

 

Nos vemos la semana que viene

Tam

 

P.D: Si tu peque todavía no tiene su Pack Puerta Mágica, puedes encontrarlo aquí, en el color que más le guste. Viene con un bonito cuento ilustrado con una bonita y única historia del Sr. Pérez. También tienes al guardián de los dientes y los complementos para hacer mucho más bonita la llegara del Sr. Pérez.

 

 

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